Aunque se conoce la existencia de vestigios
prehistóricos y prerromanos esta población nace como tal en la Edad
Media. Su nombre deriva de la deformación de
Alcaracejos (palacio) y su fundación se cree a principios del
siglo XV donde alcanzó la independencia de Torremilano (Dos Torres)
y pasó a formar parte de las Siete Villas de Los Pedroches.
Tanto su arquitectura popular -blancas fachadas con los huecos
recercados de dorado granito, tan abundante en la zona-, como su
carácter y sus costumbres, anticipan los rasgos de esta penillanura
que sus habitantes llaman `Valle`.
Son muy apreciados los derivados del cerdo, como la morcilla
achorizada, la morcilla de lustre, el chorizo, el lomo adobado y el
lechón.(Ftes. ver links)